Biografía
Cuando los vecinos supieron que se había iniciado una causa penal contra Khetag Dzhanaev, recogieron firmas en su apoyo y escribieron referencias personales. Una vecina, al verlo después de la audiencia sobre la medida cautelar, rompió a llorar, lo abrazó y dijo: «¿A dónde tengo que ir, a quién debo pedir, a dónde escribir para que te dejen en paz? ¡Han encontrado a un criminal!»
Khetag Dzhanaev nació en julio de 1971 en Vladikavkaz. Ha vivido casi toda su vida en esta ciudad. Desde los doce años creció con su madre, ya que sus padres se separaron. Su padre ya falleció.
En su infancia, Khetag se interesaba por el fútbol, asistía a un club de teatro y practicaba break dance. Después de décimo curso ingresó en un instituto técnico financiero. Terminó sus estudios en 1993, ya después de cumplir el servicio militar. Vivir en los años 90 no era fácil; Khetag sobrevivía con trabajos ocasionales hasta que empezó a dedicarse a la reforma de interiores, profesión que ejerce desde entonces.
Sobre sus aficiones, Khetag comenta: «Siempre me ha gustado el buen cine. A veces me gusta volver a ver películas de la época soviética. Disfruto tocando la guitarra. Pero lo que más me gusta es conversar con amigos e ir con ellos a las montañas. Allí, en las montañas, todo es tranquilo y majestuoso».
Desde la infancia, Khetag se hacía preguntas como: ¿cuál es el sentido de la vida? ¿por qué hay tanta injusticia? En una ocasión, un antiguo compañero de clase le dio un libro que presentaba la visión bíblica sobre el origen de la vida. «Fue una auténtica revolución. Nunca antes había leído nada tan lógico y claro», recuerda Khetag. En agosto de 1996 se bautizó como Testigo de Jehová. Su modo de vida cambió notablemente. Quienes lo conocen desde hace mucho respetan esos cambios y, por ejemplo, no se permiten decir malas palabras en su presencia.
Ese mismo año, en 1996, Khetag conoció a Angela. En julio del año siguiente, se casaron. Angela trabaja como vendedora, le gusta hornear pasteles osetios, recibir invitados e intenta escribir poesía. La esposa de Khetag conoció a los Testigos de Jehová cuando acompañaba a su madre a los servicios religiosos. Más tarde, ella misma quiso estudiar la Biblia.
La pareja tiene dos hijos adultos. La madre de Khetag ya supera los ochenta años. Es veterana laboral: trabajó cincuenta años como laboratorista en la inspección cárnica y láctea y ha sido condecorada con una medalla profesional. La mujer tiene una discapacidad de segundo grado: fue sometida a una cirugía oncológica, le reemplazaron la cadera y la rodilla, y cada seis meses es hospitalizada en cardiología. El día del registro y detención de Khetag, ella estaba internada en el hospital por una urgencia médica. A raíz del estrés, el propio Khetag tuvo problemas de salud: se le agravaron enfermedades estomacales.
En julio de 2026, un grupo especial irrumpió en el apartamento de los Dzhanaev con máscaras: los agentes tiraron a Khetag y a sus hijos al suelo boca abajo y los esposaron. Al hombre lo enviaron tras las rejas por un día y, posteriormente, quedó bajo arresto domiciliario.
