Biografía
La acusación penal por su fe afectó a tres miembros de la misma familia a la vez. Anastasiya Astakhova, peluquera de Chita, su marido y su hermana se convirtieron en demandados en el mismo caso.
Anastasiya nació en la aldea de Dayakon (Territorio Transbaikal). Cuando la niña tenía unos dos años, la familia se mudó al pueblo de Tyrgetui, situado a unos 100 kilómetros de Chita. Según sus recuerdos, su madre participó activamente en su crianza: le enseñó a leer antes de ir al colegio, dedicó mucho tiempo a la creatividad conjunta, juegos y conversaciones. El padre de Anastasiya murió cuando ella era muy pequeña. Más tarde, su madre se volvió a casar y otra hija, Svetlana, apareció en la familia.
Anastasiya creció siendo una niña alegre y creativa. Asistió a un club de teatro, así como a un club de punto y bordado. Anastasiya recuerda: "Cada noche tejía para hacer regalos para mi familia y amigos y, al no poder comprar algo, les daba a todos servilletas, agarraderas, juguetes de punto."
Después de la escuela, la chica se mudó a Chita para buscar una profesión. Estudiaba en una escuela de peluquería durante el día, asistía a cursos de diseño web por la tarde y trabajaba al mismo tiempo para mantenerse. Como resultado, Anastasiya vinculó su vida a la peluquería. Le encanta su trabajo: le gusta comunicarse con los clientes y ver su alegría por el resultado de su trabajo.
Las preguntas sobre Dios han interesado a Anastasiya desde la infancia. "Pedí a todos que me hablaran sobre cómo es Dios, qué son los ángeles, qué ocurre después de la muerte. Le pedí a mi abuela que me enseñara a rezar", compartió. En 2005, la madre de Anastasiya comenzó a leer la Biblia y su hija se unió a ella. Anastasiya fue bautizada como una de las Testigos de Jehová en 2008.
Hoy en día, Anastasiya sigue viviendo en Chita, se casó en 2021. La pareja tiene su propio salón de peluquería, donde ambos trabajan. Les gusta hacer todo juntos: trabajar, ir al teatro, dar paseos fuera de la ciudad. Como dice la propia Anastasiya, "Somos mejores amigas."
La persecución penal se convirtió en una prueba seria para Anastasiya y sus seres queridos. Los familiares sufrieron mucho el incidente. Incluso quienes no comparten sus condenas están desconcertados por los cargos y consideran injusto lo que está ocurriendo.
