Evgueni Zhukov al salir de la colonia penitenciaria. Junio de 2026.
Evgueni Zhukov al salir de la colonia penitenciaria. Junio de 2026.
«La libertad siempre estuvo conmigo» — el residente de Crimea Evgueni Zhukov cumplió pena por su fe
Crimea, Región de VolgogradoEl 9 de junio de 2026, fue liberado tras cumplir condena el testigo de Jehová Evgueni Zhukov, encarcelado por su fe. Su esposa y amigos recorrieron alrededor de 2200 kilómetros desde Sebastopol hasta Yaroslavl para compartir con él sus primeros momentos en libertad.
«La libertad siempre estuvo conmigo —compartió Evgueni sus primeras impresiones tras salir de la colonia penitenciaria—. Simplemente las restricciones temporales no me permitían estar cerca de mis seres queridos y abrazarlos».
Aunque Evgueni logró establecer relaciones cordiales tanto con otros condenados como con la administración, el encarcelamiento estuvo asociado a dificultades. «Me pusieron en condiciones estrictas de detención. Allí había que pasar todo el día sentado, casi sin movimiento. Antes de eso trabajaba como constructor, luego aprendí el oficio de panadero y casi un año trabajé en una panadería... Mi actitud hacia el trabajo demostraba que soy creyente. Además, trabajar me ayudaba a no concentrarme en sentimientos negativos», relató el creyente sobre su día a día tras las rejas.
El momento más especial durante el tiempo en prisión fue la boda de Evgueni: en julio de 2024 registró su matrimonio con Tatiana. En la ceremonia estuvieron presentes invitados que viajaron desde miles de kilómetros de distancia.
El caso contra Evgueni se abrió en octubre de 2020; en ese mismo periodo fue arrestado por primera vez. En los materiales del caso se enumeran «delitos» como: «actos de misericordia... difusión en la sociedad de información sobre temas científicos, sociales e históricos». Todo esto fue calificado como «organización de actividad extremista». En octubre de 2022, el tribunal lo condenó a seis años de prisión. En realidad, el creyente estuvo tras las rejas durante casi cuatro años y medio.
Según Evgueni, las numerosas cartas fueron lo que no le permitió caer en la desesperanza. «Gracias a las cartas, cada día despertaba con una sonrisa; las esperaba. Sobre todo las cartas de los mayores... —dijo Evgueni, conteniendo las lágrimas—. Son las cartas más conmovedoras. Cuando cuentan sobre su vida, cómo han recorrido su camino, a qué se dedican, eso es muy valioso. Tengo tres paquetes de esas cartas, son miles. En tres grandes cuadernos he escrito ideas interesantes sacadas de ellas. Quiero conservarlas en mi corazón».
Al hablar sobre lo que piensa acerca de lo vivido, Evgueni comentó: «Para mí no fue tanto una prueba como una oportunidad de demostrarme a mí mismo. La prisión es como el papel de tornasol, me mostró quién soy por dentro y qué debo mejorar. El principio bíblico dice: “En el amor no hay temor”. En palabras, la prisión asusta. Muchos presos de conciencia quizás se encuentren en condiciones mucho más severas de lo que yo viví. Pero digo con sinceridad: no hay que temer. Dios siempre te sostendrá de la mano».
Junto con Evgueni, por el mismo caso fueron condenados otros dos creyentes de Sebastopol: Vladímir Sakada y Vladímir Maladyka. Su liberación se espera para julio de 2026.



