Transcripción:
Su señoría, Olga Vladimírovna: No a toda persona le toca comparecer ante un tribunal por sus convicciones, pero yo debo hacerlo. Por eso la oportunidad de pronunciar mi última palabra es muy importante para mí. Le agradezco que me haya permitido hacerlo. Gracias por su atención, por haberse involucrado en el fondo del asunto y por mantener en la sala un ambiente de calma y respeto. Sincero agradecimiento por el apoyo de mis amigos y de todos aquellos que no permanecen indiferentes ante lo que me sucede.
La revisión de mi causa penal ha concluido, y aún no puedo comprender cuál es mi culpa ni en qué soy peligrosa. Siempre obedecí las leyes de nuestro país, así que sinceramente no entiendo por qué están juzgándome. ¿Por ser Testigo de Jehová? Nuestra constitución garantiza a cada persona el derecho a elegir libremente sus creencias religiosas. Y voy a explicar por qué elegí precisamente esta religión.
Al principio me atrajo el hecho de que todos los Testigos eran amistosos y atentos. Su manera de hablar era limpia, nadie utilizaba malas palabras. El ambiente era agradable. En las reuniones —los servicios de los Testigos de Jehová— siempre se leía la Biblia.
Más adelante supe por medio de la Biblia cuál es el nombre de Dios, que Él es una persona espiritual y que no se le puede representar en imágenes. También aprendí por qué existe tanta maldad y sufrimiento, y qué sucederá con nuestro planeta en el futuro. Esto me ha dado paz interior y confianza en un futuro mejor.
Siempre quise ser una persona feliz, y precisamente aquí, en la religión de los Testigos de Jehová, encontré verdadera felicidad. Comprendí lo que significa el amor genuino y hallé respuestas a mis preguntas.
Comencé a examinar la Biblia con cuidado y aprendí que fue escrita bajo la guía de Dios. Por medio de ella, Él reveló su personalidad, su propósito y el futuro de la humanidad. En la Biblia aparecen ejemplos positivos y negativos. Al leer sobre ellos, aprendí mucho. Jehová dio consejos …